
Uno de los episodios ocurrió en una vivienda de 133 entre 524 y 525, donde fue asesinado Emanuel Ezequiel Orieta, de 32 años.
Tras el crimen también se conoció que Orieta tenía un amplio prontuario. De acuerdo con los registros judiciales, acumulaba antecedentes desde julio de 2011, con causas por robo agravado, tentativa de robo, hurto y encubrimiento, además de reiterados ingresos a distintas unidades penitenciarias.
Los antecedentes muestran que permaneció alojado en diferentes cárceles bonaerenses, entre ellas las unidades de Lisandro Olmos, Gorina y Romero, donde también obtuvo salidas transitorias antes de recuperar nuevamente la libertad. Su último egreso del sistema penitenciario había sido en mayo de 2023, aunque su historial incluía actuaciones judiciales durante más de una década.
Según la investigación policial, la víctima se encontraba junto a una mujer cuando llegó otro hombre inició una pelea y el agresor extrajo un arma de fuego, efectuando dos disparos que impactaron en el torso de Orieta y le provocaron la muerte.
Sospechoso detenido por la Policía.
El hombre detenido por este homicidio también posee un extenso prontuario. De acuerdo con la documentación judicial, registra antecedentes desde 2009 por delitos como tenencia ilegal de armas, portación ilegal de armas de guerra, robo agravado, encubrimiento, amenazas agravadas y lesiones leves, además de múltiples ingresos al sistema penitenciario. Su última libertad había sido otorgada en mayo de 2026.
El caso de Arturo Seguí
El segundo episodio ocurrió en una vivienda ubicada en 413 y 152, en Arturo Seguí, donde murieron Mauro Javier Gil, de 35 años, y Joaquín Jeremías Ponzo Mehlin, de 39, vecino de City Bell.
Según la reconstrucción policial, la propietaria del inmueble declaró que había llegado a su casa junto a Ponzo Mehlin y que, cuando ambos se disponían a retirarse, fueron interceptados por dos hombres, uno de ellos armado. La situación derivó en un forcejeo al que también se sumó un vecino, tras lo cual se efectuaron varios disparos. Como consecuencia del enfrentamiento murieron Gil y Ponzo Mehlin.
Respecto de Mauro Javier Gil, la investigación también permitió establecer que contaba con antecedentes penales. Los registros judiciales indican que tenía causas por robo agravado por el uso de armas y violación de domicilio.
Luego del ataque, la mujer reconoció al presunto autor de los disparos cuando pasaba por el lugar a bordo de una motocicleta junto a otro hombre. A partir de esa identificación, la Policía inició una persecución que terminó con la detención de dos sospechosos.
