Los Tiburones azules dan el golpe deportivo más grande de su historia, vencen a Suazilandia por 3 a 0 y clasifican al Mundial 2026. Hay muchos idiomas para festejar en esa zona pero no alcanzan las palabras. «No puedo expresarlo», dice Roberto Pico Lopes mientras las lágrimas lo bañan en Praia, la capital testigo de un hecho sin precedentes.
Desde entonces todo fue algarabía. Incluso aquel 5 de diciembre cuando en el sorteo de la FIFA la suerte dispuso que el destino los ponga en el mismo grupo con España y Uruguay y un viejo conocido como Arabia Saudita.
El arribo caboverdeano dio pie a recordar la historia de Custodio Mendes en Argentina, pero el crecimiento fue exponencial. Hoy la historia del ex Estudiantes, Temperley y Colón es un eslabón que nos une con toda una comunidad.
Los muchachos de Pedro Leitão Brito lograron lo impensado por extraños y muchos propios y se metieron en 16avos de final. El dato es que lo hizo sin ganar ningún partido, pero tampoco perdió.
Con un esquema que varía en las formas (defienden 4-4-2, atacan 4-2- 3-1) pero no la intensidad: lograron amargarle el debut a la España de Yamal y compañía con un 0 a 0 histórico para luego poner en jaque a Uruguay.
El sablazo de Kevin Lenini (volante de FC Krasnodar de Rusia) primero, el anticipo de Hélio Varela (delantero de Maccabi Tel Aviv) después, las corridas del carismático Garry Rodrigues (atacante del Apollon Limassol de Chipre) y, por supuesto, la solvencia de su legendario arquero Josimar José Évora Dias, popularmente conocido como Vitinha.
El guardametas nacido en Mindelo, municipio de Sao Vicente, es la cara visible de los Tiburones Azules que volvieron a tener la valla en cero ante Arabia para sellar la clasificación a 16avos. Una instancia impensada, menos aún de frente al actual campeón del Mundo.
Buscó y se le animó a Arabia. Lo hará también contra Argentina. «Tenemos la voluntad de hacer las cosas con nuestra identidad, independientemente de nuestro adversario. Haremos un partido con actitud y responsabilidad“, aseguró el entrenador, conocido como Bubista.
«Desde el inicio dijimos que uno de los objetivos que teníamos era mostrar el país al mundo y poder enfrentar a la Argentina de Messi en una fase como esta es excelente para nuestro país, independientemente del partido en sí», marcó el DT de 56 años que solo dirigió en su país.
Argentina vs Cabo Verde: un duelo inesperado y peligroso
Cabo Verde irá por todo. Sabe lo que puede y lo que no. En los no está el no dar batalla. Vozinha irá por un tiro de Messi, los defensas serán perros de presa y el mediocampo (encabezado por Kevin Pina) intentará darle luz al juego de los Tiburones Azules.
La vidriera al mundo está abierta. Los Jamiro Monteiro, los Laros Duarte ya lo saben. Los de arriba también. Plantarle batalla a la Selección argentina, es darle vida al relato bíblico de David vs Goliat. Pegar primero, pegar fuerte, que duela.
Buscará potencia arriba. Salir rápido en tres o cuatro toques. Sacarle provecho a las pelotas detenidas y jugar al error. Ya lo hizo contra Bielsa, lo buscarán ante Scaloni.
Sin academias ni estructura formativas, sin jugadores millonarios, sin marcas y sin el peso de defender una corona Cabo Verde encontró la forma de meterse en un duelo al que llega sin presiones y con la voracidad propia de un Tiburón en acecho.
Bubista, el padre de la criatura
