
El conflicto se agravó durante la ola polar que esta semana que dejó la jornada más fría del año en la ciudad. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la temperatura mínima de este viernes descendió hasta los -3,2 grados, mientras continúan las restricciones para el suministro de gas a grandes usuarios.
Analizan acudir a la Justicia
Frente al impacto económico que generan las restricciones y las sanciones acumuladas, las empresas no descartan iniciar acciones judiciales para cuestionar el esquema aplicado durante la emergencia energética.
Sostienen que los contratos que mantienen contemplan consumos técnicos mínimos precisamente para preservar el funcionamiento de los hornos y consideran que la exigencia de consumo cero desconoce las características propias de la actividad.
Producción frenada y multas millonarias
Las empresas afectadas son Cerámica Ctibor y Cerámicas Fanelli, las únicas productoras de ladrillo hueco que funcionan en La Plata.
Desde Cerámica Ctibor, su titular, Eugenia Ctibor, calificó la situación como «dramática» y aseguró que la planta debió detener completamente su actividad por primera vez desde su creación.
La empresaria explicó que los hornos no pueden apagarse y volver a encenderse de manera inmediata, ya que ese proceso demanda alrededor de diez días. Por ese motivo, las fábricas necesitan mantener un consumo técnico mínimo para evitar daños en los equipos.
Sin embargo, afirmó que la distribuidora exige consumo cero y que cualquier utilización de gas genera penalidades económicas. Según indicó, la empresa ya acumula más de 100 millones de pesos en multas.
En Cerámicas Fanelli, su director Claudio Moretto relató que comenzaron a apagar gradualmente los hornos cuando cambiaron las condiciones de suministro. Explicó además que durante dos días pudieron mantener un consumo mínimo, pero luego recibieron una nueva instrucción para volver al esquema de consumo cero.
La explicación de Camuzzi
Desde Camuzzi sostienen que las restricciones responden a la política definida por el Gobierno nacional para priorizar el abastecimiento de gas a los usuarios residenciales, hospitales, establecimientos educativos y organismos públicos durante los períodos de mayor demanda.
Como alternativa, las industrias pueden contratar gas por otros mecanismos para continuar operando.
No obstante, las ladrilleras aseguran que esa posibilidad resulta económicamente inviable, ya que el costo del gas importado elevaría varias veces el gasto habitual en energía y volvería antieconómica la producción.
También preocupa la Zona Fría
En paralelo al conflicto por el suministro de gas, crece la preocupación por la intención del Gobierno nacional de modificar el régimen de Zona Fría, beneficio que alcanza a 1.240.000 hogares bonaerenses, sobre un total de 6,5 millones.
En ese contexto, el gobernador Axel Kicillof cuestionó la posible eliminación del beneficio y sostuvo que desconocer esas necesidad implica ignorar la realidad de amplias regiones de la provincia.
