
El FBI y tres fiscales del Departamento de Justicia de Estados Unidos llevan adelante una investigación preliminar para reconstruir cómo se cobraron y distribuyeron los ingresos obtenidos por contratos internacionales de la AFA, una operatoria que supera los 300 millones de dólares.
Por el momento no hay imputaciones ni una causa penal formal, pero los investigadores intentan determinar si alguna de esas operaciones podría haber violado la legislación estadounidense.
¿Qué investiga Estados Unidos?
La investigación no busca analizar resultados deportivos ni el funcionamiento de la AFA como institución.
El objetivo es reconstruir el recorrido del dinero generado por contratos comerciales firmados en el exterior, especialmente aquellos que fueron cobrados a través de bancos y empresas radicadas en Estados Unidos.
Los investigadores intentan establecer por qué esos fondos circularon entre distintas cuentas bancarias, quiénes participaron de esas operaciones y si existió alguna maniobra que pudiera constituir un delito dentro de la jurisdicción estadounidense.
En otras palabras, buscan seguir el recorrido del dinero desde que ingresó por los contratos hasta conocer cuál fue su destino final.
La empresa que quedó bajo la lupa
Uno de los principales focos de la investigación es TourProdEnter LLC, la empresa que tenía a su cargo el cobro de los contratos internacionales de la AFA.
La firma, integrada por Javier Faroni y Erica Gillette, actuaba como agente exclusivo para administrar esos ingresos.
Según la información reunida por los investigadores, la operatoria no se concentró en una única cuenta bancaria.
Los movimientos se realizaron a través de distintas entidades financieras, entre ellas Bank of America, Citibank, JP Morgan, Synovus y, posteriormente, PNC Bank, donde en menos de un año se registró el paso de 13.554.200,64 dólares.
Sin embargo, la investigación no se limita a una transferencia puntual. El interés de las autoridades estadounidenses está puesto en comprender el funcionamiento de toda la estructura financiera utilizada para cobrar, mover y distribuir esos fondos.
Con esa información buscarán determinar si alguna de las operaciones puede derivar en medidas judiciales dentro del sistema de justicia de Estados Unidos.
El testimonio que impulsó la investigación
En ese marco, el FBI y los fiscales federales citaron a declarar al empresario Guillermo Tofoni, quien mantenía un contrato con la AFA para la organización de partidos amistosos de la Selección Argentina.
Tras la rescisión de ese acuerdo, Tofoni inició reclamos judiciales que derivaron en la incorporación de documentación sobre distintos movimientos bancarios vinculados con los negocios internacionales de la entidad.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, ese material permitió a las autoridades estadounidenses comenzar a reconstruir el circuito financiero que hoy forma parte de la investigación.
La respuesta de la AFA
Mientras avanza la pesquisa, representantes de la AFA se refirieron al tema durante un foro realizado en el Trump National Doral Miami.
Desde la entidad remarcaron que la existencia de una investigación preliminar no implica la comisión de un delito ni determina responsabilidades, y sostuvieron que cualquier controversia deberá resolverse ante los tribunales competentes.
Tapia sigue en Estados Unidos
En paralelo, el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, continúa en Estados Unidos acompañando a la Selección durante el Mundial.
Su viaje fue posible luego de recibir autorización del juez Diego Amarante, ya que se encuentra alcanzado por una prohibición de salida del país en el marco de otra causa judicial, completamente independiente de la investigación estadounidense, donde se analizan presuntas irregularidades vinculadas al manejo de fondos tributarios y previsionales por más de 19.000 millones de pesos.
