Hubo un momento, pasada la medianoche del lunes 25 de mayo en el Teatro Metropolitan de Buenos Aires, en que Tamara Rogouski no encontró las palabras. La corona de Miss Universo Argentina 2026 recién colocada, las luces encendidas, las 31 compañeras aplaudiéndola. Solo entonces, con la voz quebrada, pudo decir lo que sentía: «Casi que no tengo palabras. Para mí esto es un orgullo inmenso». Lo que vivió esa noche no fue solo un triunfo personal. Fue, en varios sentidos, un punto de quiebre para la historia del certamen en Argentina.
La corona regresó a Misiones después de 68 años de espera, un dato que pasó casi desapercibido entre los flashes pero que en la provincia norteña resonó con fuerza. Rogouski, oriunda de Puerto Iguazú —la ciudad que comparte frontera con Brasil y Paraguay al pie de las Cataratas—, llegó a Buenos Aires sin ser la favorita mediática pero con una historia de vida que terminó inclinando la balanza.
Y hay otro récord que la distingue del resto de las ganadoras de la historia del certamen: es la primera representante madre que competirá por la corona en Miss Universo, en el marco de la ampliación de criterios de participación que impulsó la organización hacia un perfil más inclusivo y diverso. Sophi, su hija pequeña, estuvo presente de alguna forma en cada paso que dio sobre el escenario.
El perfil de Tamara Rogouski desafía los estereotipos tradicionales de los concursos de belleza. Trabaja como modelo desde los 12 años, desarrolló su carrera entre Argentina y Paraguay, es licenciada en Marketing y coach ontológico. Tres disciplinas que, lejos de ser decorativas en su biografía, atravesaron su discurso más memorable de la noche.
«Como coach entendí que una conversación puede cambiarlo todo. Como profesional del marketing descubrí el poder de la palabra. Y como mamá aprendí que cada decisión puede inspirar a alguien», dijo ante el jurado y el público, en un monólogo que se viralizó rápidamente.
El mensaje no estaba dirigido a los certámenes de belleza ni a sus pares. Estaba dirigido a los jóvenes: «No esperen el momento perfecto, empiecen hoy. Porque yo sí creo en una juventud con compromiso, capaz de dejar una huella en este mundo». Además de la corona principal, Rogouski se quedó con el galardón a mejor rostro de la noche.
El evento contó con la conducción de Giuliano Fessia y un jurado que incluyó a la exparticipante de Gran Hermano Coty Ramírez, el periodista Gustavo Méndez y varias ex reinas de belleza. Las candidatas fueron evaluadas en entrevistas, pasarela y presentaciones artísticas. La primera finalista fue Daiana Pereyra, representante de La Pampa, quien se destacó como una de las más sólidas de la competencia.
Rogouski tendrá pocos meses para prepararse. La 75° edición de Miss Universo se realizará en noviembre de 2026 en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, en San Juan, con capacidad para 18.500 personas. No es una sede cualquiera. Puerto Rico ha dado reinas memorables al mundo y recibirá el certamen por cuarta vez en su historia: la primera fue en 1972, cuando ganó la australiana Kerry Anne Wells; luego en 2001, cuando la local Denise Quiñones se consagró ante su propio público.
El impacto económico proyectado para el evento supera los 14 millones de dólares, impulsado por más de 45.000 noches de hotel reservadas en zonas como Río Grande y Condado. Más de 130 representantes de distintos países y territorios competirán por la corona en esta edición especial. La mexicana Fátima Bosch, actual Miss Universo, será quien entregue la corona a su sucesora. La argentina buscará ser ella.
Rogouski toma la posta de Aldana Masset, la modelo y cantante entrerriana que representó al país en Miss Universo 2025, celebrado en Tailandia. Aquella edición fue ganada por Fátima Bosch, de México. Ahora, con una misionera al frente, la delegación argentina llega a Puerto Rico con una carta de presentación diferente: una mujer que no esperó el momento perfecto, que arrancó desde Iguazú y que eligió hablar, ante todo, desde su verdad. «Desde la tierra roja, desde el corazón de Misiones», como ella misma dijo antes de que la coronen.

