
El incremento surge de la fórmula que toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Gran Buenos Aires, que en mayo fue del 2,3%, más un adicional fijo del 2% establecido por el Ministerio de Transporte bonaerense.
Con este nuevo ajuste, el boleto mínimo pasará a costar $1.154, mientras que la tarifa correspondiente al recorrido más largo ascenderá a $1.981 para los usuarios que tengan la tarjeta SUBE registrada.
La suba se suma al aumento aplicado en junio, cuando las tarifas del transporte público en la provincia de Buenos Aires se incrementaron un 4,8%.
Aumentos y reclamos por el servicio
En paralelo al aumento de las tarifas, un informe del Observatorio de Movilidad del Gran La Plata reveló que el 58% de los vecinos dejó de utilizar el colectivo.
La encuesta, realizada entre unas 8.000 personas de la región, ratificó la tendencia detectada en estudios anteriores, según los cuales la cantidad de viajes en transporte público en La Plata, Berisso y Ensenada cayó de unos 550.000 en 2015 a cerca de 300.000 en la actualidad.
Entre los principales motivos mencionados por los consultados aparecen el incremento del precio del boleto y las deficiencias del servicio, especialmente vinculadas con la frecuencia y la puntualidad.
Además, la mitad de quienes dejaron de viajar en colectivo afirmó que ahora prefiere caminar, mientras que un 15% opta por utilizar taxis o aplicaciones de movilidad.
