
Desde la Confederación de Pymes Constructoras explicaron que, si bien algunos indicadores muestran mejoras mensuales, el comportamiento del sector sigue siendo irregular y no alcanza para hablar de un cambio de tendencia sostenido. Los informes de coyuntura reflejan una evolución con avances y retrocesos, mientras que el acceso al financiamiento continúa siendo una de las principales limitaciones para impulsar nuevas obras.
El presidente de la Confederación de Pymes Constructoras, Gerardo Antonio Fernández, señaló que el crecimiento registrado durante el último mes debe analizarse con cautela. Según explicó, la actividad mantiene una evolución «en serrucho», con subas y bajas consecutivas que impiden consolidar una recuperación.
Fernández sostuvo que, con ese comportamiento, el balance interanual permanece prácticamente estancado. En ese contexto, remarcó que el acceso al crédito será determinante para que el sector pueda volver a crecer.
A su entender, la falta de financiamiento deja a miles de familias sin posibilidades de comprar una vivienda o ampliar la que ya poseen. Esa situación también repercute sobre las empresas constructoras, que dependen de una mayor demanda para incrementar el nivel de actividad.
Consultas que no se transforman en inversión
El dirigente agregó que existe interés de inversores privados por destinar capital al mercado inmobiliario, aunque ese interés todavía no se traduce en proyectos concretos. Explicó que, por ahora, predominan las consultas, pero las decisiones de inversión siguen demorándose por la incertidumbre económica.
Además, recordó que la construcción históricamente fue una de las alternativas de inversión con mejores rendimientos a largo plazo y consideró que recuperar la confianza será clave para que el capital vuelva a movilizarse. Pese a que Argentina mantiene valores competitivos del metro cuadrado frente a otros países de la región, las pymes consideran que sin crédito y sin mayor previsibilidad será difícil consolidar la recuperación del sector.
