Dicha obra de ampliación que comenzó en diciembre del 2013, viene siendo cuestionada por entidades ambientalistas ya que de acuerdo a su planteo, «está modificando de manera irreversible el paisaje ribereño, destruyendo playas naturales, eliminando vegetación costera y reemplazando ecosistemas por estructuras de hormigón».
En ese marco, la ONG Nuevo Ambiente expresó: «Desde hace más de dos años venimos denunciando el relleno sistemático de la costa mediante el vuelco de escombros provenientes de losas de hormigón, práctica que constituye una alteración artificial del ambiente costero sin que exista información pública que justifique técnica, ambiental o científicamente dichas intervenciones».
Críticas por la ausencia de análisis ambientales
Desde Nuevo Ambiente consideraron que «lo más grave es que estas obras continúan ejecutándose sin haberse realizado el correspondiente Estudio de Impacto Ambiental (EIA) ni haberse dictado la Declaración de Impacto Ambiental exigida por la Ley Provincial Nº 11.723, la Ley General del Ambiente N.º 25.675 y el artículo 28 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires, normas que establecen con absoluta claridad la obligatoriedad de evaluar previamente los efectos mbientales de toda obra susceptible de degradar el ambiente».
«La ausencia de estos procedimientos no constituye una simple irregularidad administrativa: representa un incumplimiento de normas de orden público ambiental y vulnera principios fundamentales del derecho ambiental argentino, entre ellos los principios de prevención, precaución, sustentabilidad, equidad intergeneracional, participación ciudadana y acceso a la información ambiental», enfatizaron.
La entidad ambientalista alertó además que pese a «las presentaciones efectuadas por nuestra rganización ante el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires y ante la Defensoría del Pueblo bonaerense, ambos organismos han mantenido una preocupante inacción, permitiendo que las obras continúen avanzando sin ejercer las facultades de control que la legislación les impone».

El Paseo Costero
En el comunidado desde la ONG Nuevo Ambiente pusieron en relieve que «la construcción del denominado «Paseo Costero» provocó la desaparición de amplios sectores de playa, modificó la dinámica natural del río y generó nuevas condiciones de erosión derivadas del impacto del oleaje contra los murallones».
«A ello se suma una grave afectación al uso público del espacio costero. Las escaleras metálicas instaladas presentan serias limitaciones de accesibilidad para personas con discapacidad y dificultan las practicas de actividades náuticas, incrementando además los riesgos derivados del accionar provocado por las olas al toparse con las estructuras de hormigón», apuntaron.
En ese sentido recordaron que «la costa de Punta Lara constituye uno de los sistemas ribereños más importantes del Río de la Plata, con aproximadamente mas de veinte kilómetros de extensión entre Río Santiago y Boca Cerrada. Su importancia ambiental, paisajística, recreativa y turística ha sido reconocida desde hace décadas y requiere políticas públicas orientadas a su conservación y restauración, no a su destrucción».
«La Municipalidad ha profundizado el deterioro ambiental. En los últimos años se han eliminado más de 25.000 metros cuadrados de vegetación costera, alterando profundamente la biodiversidad, reduciendo la capacidad natural de amortiguación frente al oleaje y debilitando uno de los principales sistemas de defensa natural frente a la erosión y a los efectos del cambio climático», sentencieron.
«Desde Nuevo Ambiente advertimos que estas obras podrían generar responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales para los funcionarios que las autoricen, ejecuten o permitan su continuidad en violación del marco normativo vigente, especialmente si se confirma la inexistencia de los procedimientos de evaluación ambiental obligatorios», indicaron.
Para finalizar exigieron «la inmediata paralización de las obras, la realización del correspondiente Estudio de Impacto Ambiental con participación ciudadana, la intervención efectiva de las autoridades provinciales competentes y la elaboración de un Plan Integral de Manejo Costero basado en criterios científicos, ambientales y de adaptación al cambio climático».

